Que Cristo y nuestra Madre Santa María de Guadalupe bendigan abundantemente sus vidas y las acompañen siempre.
Hoy damos gracias a Dios por el don sagrado de ser Madre.
Gracias por ser ejemplo de amor generoso, paciencia y entrega cotidiana. Su presencia ilumina los hogares y fortalece a las familias con ternura y fe.
Que Cristo y nuestra Madre Santa María de Guadalupe bendigan abundantemente sus vidas y las acompañen siempre.
